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Debut en Primera
Los noventa; los años del espaldarazo
La década de los noventa comenzó para el Villarreal con el ascenso a Segunda división B, tras quedar segundo al finalizar el campeonato. Un campaña después, en la 91-92, volvieron a quedar segundos, lo que les permitió subir dos categorías en dos años consecutivos. El conjunto amarillo comenzaba la temporada 92-93 en la división de plata del fútbol español, de la que ya nunca descendería. Desde entonces y hasta que logró su primer ascenso a la máxima categoría, el Villarreal luchó con los equipos de la parte media-baja de la tabla. Sin embargo, en la 97-98 acabó el campeonato cuarto, lo que le permitió disputar la promoción de ascenso a Primera. El rival fue la Sociedad Deportiva Compostela. La ida se disputó en El Madrigal y finalizó con empate a cero, mientras que la vuelta se jugó en el multiusos de San Lázaro el 24.05.98 y acabó con empate a uno. Alberto marcó el gol de los amarillos que le dio el ascenso, por primera vez en la historia del club, a la Liga de las Estrellas.
Uno más de la Liga de las Estrellas
 El Villarreal debutaba en Primera el 31.08.98, en un partido que se disputó en el Santiago Bernabéu contra el Real Madrid. Siete días después, el 12.09.98, El Madrigal abría sus puertas a la Liga de las Estrellas con un Villarreal-Celta de Vigo. Esa campaña, y pese a realizar una muy buena primera vuelta del campeonato, el conjunto amarillo descendió a Segunda, categoría en la que tan sólo permanecería un año. En la 99/00, y después de quedar terceros en Segunda, el equipo regresaba a Primera, división que ya no ha vuelto a abandonar. Tan sólo una año después, el Villarreal finalizaba séptimo en la Liga, la que hasta ahora es su mejor clasificación en el campeonato regular. Los amarillos acabaron décimo-quintos en la 01/ 02 y en la 02/03. En verano de 2003 (el 27.08.03), el conjunto amarillo lograba su primer título europeo al derrotar en la final de la Copa Intertoto al Heerenven, por 1-2 en el cómputo global. La conquista de aquel trofeo les permitió jugar el año siguiente la Copa de la UEFA, en la que llegaron hasta las semifinales, lo que hasta el momento es uno de los mayores éxitos deportivos del equipo. Esa campaña, la 2003-04, el Villarreal finalizó octavo y se quedó a las puertas de lograr por primera vez de forma directa la clasificación para una competición europea.
El salto de calidad: tercero en Liga y semifinalista de Champions
 El gran rendimiento que el Villarreal fue demostrando en Primera con el pasar de los años hacía presagiar un salto de calidad. En todos los sentidos. Y así fue. El Submarino amarillo logró una campaña histórica, quedando en la tercera posición en la Liga 2004/2005 con 65 puntos –detrás del Barcelona y el Real Madrid-, con un brillante fútbol desplegado en todas las líneas y, además, con un Diego Forlán que se consagró ‘pichichi’ de España y de Europa con 25 goles.
Después de haber llegado a la cima de la clasificación, el Villarreal se ganó el derecho de soñar en la primera aventura por la Liga de Campeones 2005-2006, la competición de clubes más importante del planeta. Una travesía en la que, finalmente, el Submarino causó sensación en Europa y el mundo: superó con facilidad la previa frente al Everton inglés, luego lideró invicto su grupo en la primera fase y fue pasando uno a uno los obstáculos hasta que –con muy mala fortuna- se quedó en las puertas de la final, ante un Arsenal que sufrió hasta el último suspiro para poder llegar a la definición del certamen. |